La producción y distribución de energía
eléctrica en Puerto Rico estuvo en sus comienzos en
manos privadas. Estas establecieron sus servicios
principalmente en los grandes centros de población, como
San Juan, Ponce y Mayagüez, los cuales eran mercados que
podrían producirles ganancias. Inicialmente
utilizaron plantas térmicas y el petróleo importado
como combustible, con la excepción de dos
aprovechamientos hidroeléctricos construidos por el
sistema de San Juan de la "Porto Rico Railway, Light
and Power Company". Estos funcionaban con el
caudal del Río Blanco en Naguabo y el Río La Plata en
Comerío.
En el 1908,
al aprobarse la Ley de Riego, se creó en Puerto Rico el
primer sistema de riego de la Costa Sur. Su
construcción se concluyó en el 1914 y consistió de
tres embalses o lagos artificiales en los pueblos de
Patillas, Guayama (Carite) y en Juana Díaz (Guayabal).
Al
emprenderse los proyectos de embalses para riego en la
Costa Sur no había un servicio de electricidad que
procediera de una fuente central de la que pudiera
depender, con excepción de Ponce. Uno de los
primeros proyectos públicos de embalses, Carite, se
situó en la zona montañosa y se utilizó para producir
energía eléctrica mediante la caída de agua
existente. En aquella época el Servicio de Riego
de Puerto Rico consideraba la producción de electricidad
como algo incidental al propósito principal de
riego. Se le ofreció parte de la energía que se
producía a la "Porto Rico Railway, Light and Power
Company". Dicha compañía rechazó la
proposición basándose en que aquella zona estaba
escasamente habitada para rendir ganancias mediante la
venta de electricidad.
En el 1915 el
Gobierno de Puerto Rico emprendió la marcha hacia la
construcción de sus propias facilidades para transmitir,
distribuir y vender la energía derivada de los proyectos
de riego. Es por eso que el desarrollo
hidroeléctrico de Puerto Rico está ligado al sistema de
riego. En ese mismo año se terminó la
construcción de la Planta Carite, con una capacidad de
560 kilovatios.
Esta fué la primera planta hidroeléctrica propiedad del
Gobierno de Puerto Rico. El 85 por ciento de la
generación se utilizaba para bombear agua para
riego y otros usos industriales . El resto se usaba
para alumbrado y otros usos domésticos en los pueblos de
la zona.
El aumento en
la demanda de energía motivó que se instalaran otros
generadores y así surgió la Planta Carite #2. El
éxito de ambas plantas hidroeléctricas llevó a la
Asamblea Legislativa a establecer una contribución
especial para estudiar las fuentes fluviales del país y
la posible operación de más plantas
hidroeléctricas. El resultado de esto fue que en
el 1925 se creó la Utilización de las Fuentes Fluviales
de Puerto Rico y se designó al ingeniero
Antonio Lucchetti como director de la nueva agencia.
El ímpetu
principal para el desarollo hidroeléctrico lo
promulgaron las leyes de 1924-25 (ampliadas en el
1927). Estas, además de crear la Utilización de
las Fuentes Fluviales, propiciaron estudios hidrológicos
abarcadores y el acopio de datos en toda la isla.
El éxito del sistema de Carite dio paso a un
aprovechamiento similar en el Sistema de Toro Negro en
Villalba.
La demanda
por electricidad continuó aumentando. Gradualmente
se habilitaron plantas adicionales en los lugares donde
las empresas privadas no brindaban sus servicios.
También se hicieron interconexiones con los sistemas de
otras compañías, mejorando así la continuidad del
servico. Mediante la Ley 63 del 19 de junio de
1919, se creó el sistema de Riego de Isabela. Ella
dió paso a la construcción de las plantas
hidroeléctricas : Isabela Núm. 1 - 1,200 kilovatios
(1928) e Isabela Núm. 2 - 800 kilovatios (1938).
En el 1935 la
capacidad total instalada ascendía a 5,800 kilovatios y
la producción anual fue de 21 millones de kilovatios - hora.
En ese mismo
año se iniciaron las obras de ampliación de la planta
Toro Negro Núm 1, la construcción de la de Toro
Negro 2 y la construcción de la Planta Carite 3,
las cuales terminaron en el 1937. La capacidad
total instalada aumentó a 19,000 kilovatios.
Los proyectos
de Garzas en Peñuelas siguieron la misma pauta de los
sistemas anteriores. Las plantas de Garzas 1 y
Garzas 2 se terminaron de construir en el 1941 y entraron
en servicio ese mismo año.
Bajo el
programa de la "Puerto Rico Reconstruction
Administration" (PRRA) se comenzó a construir el
proyecto de Dos Bocas en el 1937. El mismo
concluyó en el 1942. Esta planta está localizada
a siete millas al sur de Arecibo, en la confluencia de
los ríos Arecibo y el Caonillas.
La Ley 83 del
2 de mayo de 1941 creó la Autoridad de las Fuentes
Fluviales de Puerto Rico. Mediante esta, se
trasladaron a la AFF las propiedades y funciones de la
Utilización de las Fuentes Fluviales y de la
Administración del Servicio de Riego de Puerto Rico.
Entre los
años 1941 y el 1943 se incorporaron al sistema la Planta
de Arecibo en el Río Tanamá con 900 kilovatios de
capacidad y la Planta Los Morones de 150 kilovatios y
localizada en el Río Grande de Arecibo aguas arriba de
Utuado.
En enero de
1944 se añadieron mediante compra las plantas que
pertenecían a la "Porto Rico Railway, Light and
Power": la Planta de Río Blanco en Naguabo, la de
Comerío y la Planta Termoeléctrica de Santurce que
estaba localizada al lado de la Laguna del Condado.
Entre los
años 1942 al 1953 de construyeron o pasaron a formar
parte de la Autoridad de las Fuentes Fluviales las
plantas hidroeléctricas de Isabela, Caonillas 1,
Caonillas 2, Yauco 1 y Yauco 2.
Luego de la
Segunda Guerra Mundial se impulsó el desarrollo
industrial de la Isla. Ante el aumento vertiginoso
en la demanda por energía y la limitación en los
recursos de agua, la Autoridad se vió precisada a
planificar la construcción de centrales termoeléctricas
y relegó a un segundo plano la generación
hidroeléctrica. Mas tarde cerró las plantas de
más bajo rendimiento.
En el
1984 se terminó la construcción de la planta de
Patillas. Esta tiene dos unidades cuya capacidad
sumada es de 1,200 kilovatios. El sistema de
Patillas aprovecha el flujo del agua que se entrega por
el Sistema de Riego en ese zona para generar energía.
Actualmente
el sistema hidroeléctrico tiene una capacidad de 94,700
kilovatios. Todavía están en servicio 21 unidades
generatrices las cuales operan bajo la organización de
la Central Hidro Gas dentro de la Autoridad de Energía
Eléctrica de Puerto Rico. La aportación de este
tipo de generación representa aproximadamente un uno por
ciento de la generación total del sistema eléctrico de
Puerto Rico.
La capacidad
total instalada de la Autoridad es de 4,410,000 kilovatios (kw),
contando la planta de turbinas a gas que se
añadió al sistema a fines del año 1997 en Cambalache,
Arecibo. Esta representa 245,000 kilovatios
adicionales. La capacida instalada se distribuye de
la siguiente manera: 16 unidades a vapor - 2,992 megavatios(mw), 10 de
ciclo combinado - 592 mw, 22 turbinas a gas - 482 mw,
hidroeléctricas - 94.7 mw y otras reservas - 22 mw.
Los records
de demanda se rebasan casi semanalmente. El record de
generación de energía que se estableció el 10 de
agosto de 1999 fue de 66635 megavatios - hora (mw-hr).
Estamos seguros que aún éste debe haberse roto también.
Como podrá
deducirse, la generación hidroeléctrica fue la semilla
de lo que es hoy la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico. Hoy nos
sentimos agradecidos y orgullosos de las personas que,
como don Antonio Lucchetti,
tuvieron la visión y el empeño de construir junto a
otros puertorriqueños lo que constituye la vertebra de
Puerto Rico: el
sistema eléctrico.
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